LA EDUCACION

La educación del cachorro antes de su llegada a casa


Es importante que el cachorro haya sido criado dentro de una casa en contacto las personas. A partir del momento en el que el cachorro llega a casa empieza la cuenta atrás, el período crítico de socialización del cachorro se puede extender hasta las 16 semanas y el período de mayor aprendizaje comienza a cerrarse a los 5 meses. Hay mucho que enseñar por ello es vital que se sepa qué enseñar y cómo hacerlo, es importante tenerlo todo preparado antes de la llegada del perro.


Los primeros días en casa determinarán mucho del comportamiento futuro del perro. Si le dejamos al perro sólo sin supervisión con un amplio espacio que explorar, él morderá objetos que no le pertenecen aparte de realizar sus necesidades por todas partes, eso automáticamente genera precedentes para que sus juguetes sean inadecuados y su baño la alfombra (por ejemplo). Por este motivo hay que destinar un lugar donde pueda hacer sus necesidades, que puede ser un patio, una terraza o un balcón y si no se dispone de espacios de una bandeja con papel de diario o piedritas sanitarias. En el espacio que decidimos destinar llevaremos sus primeras heces con el fin de que por el olfato el cahorro identifique el lugar, esto lo haremos reiteradas veces hasta que nuestra mascota comprenda lo que le queremos enseñar


Una buena opción para entretener al cachorro son los juguetes Kong, de gran durabilidad y buena calidad, que ofrecen la posibilidad de rellenarlos con premios de diversos tipos: galletas, pastas alimenticias específicas para perros, etc., y de esa manera el perro aprende a mordisquear este tipo de juguete, a la vez que se entretiene intentando comer los premios de su interior sin estar pendiente de la llegada (y ausencia) de su dueño.


Los paseos


Una vez cumplido el plan de vacunación podemos llevar a nuestro cachorro a dar su primer paseo.


Desde luego no hay que cansarle y/o sobre-estimularle, pero es muy importante presentar el mundo al cachorro.


Si tomamos unos minutos de descanso mientras paseamos, le daremos al perro la oportunidad de ver al mundo de una manera tranquila, una opción el llevar un juguete relleno o un hueso para ayudarle a estar tranquilo mientras nos leemos el periódico en la calle.


No le dejes suelto corriendo por todas partes y jugando con otros perros sin que pueda ser interrumpido, de esta manera pronto tendrás un perro que rehusará venir cuando lo llaman. En vez de eso, ponle una correa larga y lleve su cena al paseo así entremedio de su sesión de juego le podrás llamar y pedirle que se siente por trozos de comida. El perro muy pronto captará la idea y acudirá muy contento a la llamada.


¿Cuántas veces hemos visto (o nos ha pasado) llevar a un perro al veterinario y ver lo imposible que es tratarlo, agarrarlo, aplicarle una inyección, un tratamiento o mirarle los dientes? Todo ese malestar que pasamos los dueños del perro, los veterinarios, y sobretodo el propio perro puede evitarse si acostumbramos el cachorro a que es normal y no pasa por manosearlo, incluso podemos enseñarle lo positivo que es dándole muchos premios cada vez que lo examinamos. Es beneficioso que el entorno del animal, nuestros amigos o parientes acaricien al perro , las almohadillas, los dientes, las orejas, los ojos, todo su cuerpo sin olvidar de premiarle. Si no hay premios de comida un efusivo “muy bien” será suficiente para que el perro no tenga fobias cada vez que le vayan a examinar y/o tocar. Otro aspecto importante, sobre todo para perros de pelo largo, es peinarle. Acostumbrarle al cepillado es fundamental para que el perro adulto no tenga inconvenientes ni pongas pegas cada vez que le lleves a la peluquería o le cepilles en casa.


Un perro equilibrado


Un perro equilibrado no es un perro sobre estimulado, estresado o histérico, sino que es un perro que sabe jugar y luego estar tranquilo. Ayúdale a encontrar ese equilibrio premiándole la calma, cada vez que esté tranquilo, prémiale por ello, dale un caramelo para perros, o una caricia suave, alterar a nuestros cachorros con juegos histéricos no les ayuda en absolutamente nada.


Un hogar en el que hay niños es sumamente beneficioso para un caniche, puesto que se trata de una raza muy activa, sociable y juguetona. Pero no debemos olvidar de que un cachorro no es un juguete y debemos respetar también sus momentos de descanso y de sueño.


CONSEJOS


  • Técnicas como tirones de correa y castigos varios entre los cuáles están los zarandeos y forzadas posturas de sumisión representan una grandísima pérdida de tiempo, peligrosas, adversas y desagradables. Recuerda, el bienestar y la seguridad del cachorro está en manos de su dueño.

  • Los cachorros deben tener la oportunidad de jugar con otros cachorros, si todo lo que ve son personas, será incapaz de relacionarse con otros perros cuando sea adulto.

  • Hay cosas que sólo otro perro le puede enseñar.

  • Intenta buscar lugares diferentes y llevar a tu cachorro a muchos parques para pasear, así el perro continuará conociendo una amplia variedad de diferentes perros y personas.

  • Si no quieres que tu perro adulto pida comida de la mesa, no se la des! Eso de “sólo una vez” para el perro es suficiente para pedir por el resto de su vida.

  • Educar con firmeza, amor y paciencia.